Fumigaciones con agrotóxicos

Interés General 21 de diciembre Por
La ONG Conciencia Solidaria Casilda recuerda el 3° aniversario de la Ordenanza Municipal sobre la regulación de las fumigaciones con agrotóxicos en Casilda, Santa Fe y realiza un análisis sobre estos tres años


Es por estos días, más precisamente el 21 de Dic. de 2013, que se cumple el tercer aniversario de la creación de una ordenanza municipal que intentó regular el tema de las fumigaciones con agrotóxicos aquí en la Ciudad de Casilda, al sur de Santa Fe. Entre otras cosas, lo que buscábamos alcanzar con esta normativa era alejar lo más posible a las fumigaciones de la zona poblada de nuestra ciudad. Conciencia Solidaria Casilda se encontraba inserta dentro del Consejo Asesor de Ecología del Consejo Deliberante. Desde allí junto a otras organizaciones hicimos el esfuerzo para lograr dicha ordenanza.
No fue tarea sencilla, y el contenido de la ordenanza, si bien otorgó cierto adelanto en la cuestión, no llega a cubrir satisfactoriamente lo necesario para una real protección de la salud humana y del medio ambiente. No fue por nuestra elección que esta ordenanza pueda verse como insatisfactoria, sino por toda la resistencia que encontramos en el camino para que la cuestión de las fumigaciones, aplicadas sin ninguna distancia de las viviendas de los ciudadanos, puedan verse modificadas. Muchos de los lotes fumigados en aquel momento lindaban calle de por medio, o con el patio de una gran cantidad de hogares de nuestra ciudad.

Creemos que a esta altura, finales del 2013, ya no es necesario entrar en detalles de lo nocivo que esta cercanía a la aplicación de estos venenos es para las personas afectadas; este escrito no intenta machacar sobre ese tema, sino revisar ciertas cuestiones que se encuentran en el camino para llegar a lograr una ordenanza como la que aquí está en cuestión.

En una zona como la de Casilda, y sobre todo unos años atrás, hablar en contra de las fumigaciones es como pasar a ser un subversivo. Un subversivo que atenta contra el progreso y la producción. Tal vez más que subversivo podría decirse que quien cuestiona este modelo de producir en nuestros campos, podría verse como un blasfemo, ya que los términos “progreso” y “producción” aquí son sinónimos de Deidad. Antes de que el tema de esta ordenanza llegara al Consejo Municipal de Casilda, en donde estuvimos un año tratando este asunto con los concejales, el debate se dio en el COLOMA: Consejo Local del Medio ambiente; allí también un año entero de arduas confrontaciones de pareceres sobre el tema de los agroquímicos no logró descorazonarnos en aquella “lucha”. Decíamos que no fue tarea fácil, ya que este COLOMA estaba integrado por un gran número de Ingenieros Agrónomos. Claro, los Ingenieros Agrónomos son “los que saben”, y nosotros somos los ignorantes, esta distinción de “conocimiento” fue lo que sobrevoló sutilmente en todo el tiempo que estos debates se dieron. Varios de estos Ingenieros venden el mismo veneno que teníamos que regular, a mayor regulación menor ventas. Aparte de vender agroquímicos, algunos de estos profesionales también formaban parte los órganos oficiales de control sobre el tema de las fumigaciones. Hábiles para jugar a dos puntas, estos portadores del saber buscaron siempre conformarnos con sus palabras, pero tratando de que la Deidad producción de sus clientes no se vea afectada. Perder producción era visto por ellos como algo imposible de imaginar, y que esta producción se esté dando a 10 metros de las viviendas era un efecto secundario que no nos debería generar mucha preocupación. Nosotros creemos que el grueso de los Ingenieros Agrónomos tiene una inmensa responsabilidad en las consecuencias que este desbastador sistema de producción viene generando desde hace décadas en nuestro país. Pero claro, Monsanto dicta las coordenadas y esto profesionales nuestros no cuestionan nada. Hay honrosas excepciones.

No tan solo en sector de la Agronomía jugó un papel de resistencia al cambio en aquel momento, el sector Salud tuvo una postura más que tibia a la hora de definirse de que lado quedaba en estos debates. Quienes fueran representantes de este sector exponían esta casi indignante declaración: “no hay estudios serios que prueben que los agroquímicos en sus fumigaciones dañen la salud humana”. Con este tipo de posicionamiento del sector Salud ya no se hacía necesario restringir nada. Pasa también que mucha gente de esta zona está directamente vinculada a la producción agrícola.

Obviamente que el grupo de productores afectados por la ordenanza también jugó su papel, sobre todo ejerciendo cierta presión sobre los Concejales que deberían decidir sobre el contenido de la ordenanza. Esta es una de las resistencias al cambio más comprensibles, pero no por eso justa.

En cuanto al grueso de la ciudadanía de esta ciudad, creemos que no se diferencia mucho de lo que pasa en cualquier parte del país, en donde cambiar las cosas requiere de compromiso y esfuerzo. Son muy pocos los que otorgan energía y tiempo en estas cuestiones. Siempre hay un partido de futbol importante que no podemos ignorar; sino juega nuestro cuadro no importa, está bueno igual.

Revisar el tema de los Concejales que intervinieron en aquel momento es un poco engorroso. Si bien como Concejo Asesor nosotros esperábamos mucho más de esta ordenanza, esperábamos que estos Concejales tuviesen una resolución más restrictiva sobre el tema de las fumigaciones, hay que decir que fueron los únicos que en muchos años osaron por lo menos debatir el tema, y eso ya era un paso importante.

La ordenanza creada no es regalo de nadie, ni de los Concejales, ni de los Ingenieros Agrónomos, mucho menos de los médicos; la ordenanza creada solo impone una línea divisoria clara entre la ciudad y el campo. Línea que ahora permite que se pueda aplicar la Ley Provincial que regula la aplicación de venenos en los cultivos. Con la creación de esta “línea 0” algunos de los lotes que se encontraban siendo fumigados en nuestra ciudad pasaron a ser parte de la zona restringida para estas prácticas, y eso fue creemos el mejor avance en Casilda sobre este tema. Por eso decimos que esta Ordenanza no fue un regalo de nadie, la Línea 0 debería haber estado creada ya hace décadas atrás. Y aquí podemos dar un ejemplo de porque decimos que esta ordenanza sigue siendo insuficiente: Meses atrás se realizaron fumigaciones dentro del marco regulado por esta ordenanza, estaba allí la Ingeniera Agrónoma designada por la Municipalidad para controlar las aplicaciones: con todo en regla y con la profesional presente controlando, el veneno entró en las viviendas cercanas, lo cual fue denunciado por los vecinos y corroborado por los agentes municipales. Los medios de comunicación se hicieron eco de este hecho. Preguntamos entonces… ¿No será tiempo de ampliar las medidas restrictivas con una modificación de la actual ordenanza, o la creación de una nueva?

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