Gran papel de Perotti en Casilda: Un papelón

Interés General 13 de noviembre de 2020 Por casildaya.com
En el marco de un acto en el Palacio Municipal, el gobernador de Santa Fe fue esperado por docentes, asistentes escolares, y representantes de jardines maternales, a los que ni miró al arribar a la ciudad. Para no encontrarlos a la salida, Perotti salió por una puerta lateral del Municipio.
Trabajadores manifestaron su bronca a Perotti
Trabajadores manifestaron su bronca a Perotti

Todo comenzó al mediodía, cuando empezó a trascender la visita del gobernador Perotti a la ciudad, algo que se había mantenido en secreto por razones que desconocemos.

Al confirmarse, a través de algunos medios de prensa, la llegada de Perotti a Casilda, los trabajadores de distintos sectores comenzaron a autoconvocarse para hacerle saber al Gobernador sus necesidades y pedidos. La convocatoria se realizó a través de whatsapp y a la cita concurrieron representantes de los trabajadores de docentes reemplazantes, asistentes escolares reemplazantes, y representantes de jardines maternales.

Si bien se esperaba a las autoridades a las 16 horas, el gobernador no llegó hasta pasada las 17. Igualmente, al rayo del sol, y con un calor agobiante, producto de los más de 30 grados reinantes, los trabajadores esperaron pacientes el encuentro con la máxima autoridad de la provincia en el cantero central de calle Casado, frente al Palacio Municipal.

Mientras se esperaba, se acercó a dialogar el ministro de Desarrollo Social de Santa Fe, Danilo Capitani, quien solicitó a los trabajadores que eligieran a uno o dos interlocutores para ingresar al Palacio y poder dialogar con Perotti cuando arribara, algo que ya hizo ruido a los manifestantes.

Minutos más tarde, una gran cantidad de personas, en su mayoría trabajadores precarizados del Municipio, llegaron al lugar y se quedaron en la vereda del Municipio, sin saber exactamente para qué. Duda que se aclaró a la llegada del Gobernador: estos empleados habían sido convocados para mostrar apoyo a Perotti y reflejar un número mayor de personas esperándolo para apoyarlo, que las que estaban enfrente con la intención de hacerle llegar diversos reclamos.

Pasadas las 17 horas, el auto del gobernador estacionó frente a los Tribunales de Casilda, al lado de la Municipalidad, y Perotti descendió y comenzó a saludar a cada uno de los que cruzó en la vereda, evitando dirigir su mirada a los manifestantes que se encontraban enfrente. Rápidamente ingresó al Palacio Municipal sin tener ningún tipo de contacto con los trabajadores que lo esperaban.

Esto enardeció los ánimos de los manifestantes que al grito de "Perotti ajustador" dieron a conocer su malestar por las políticas salariales que lleva adelante el Gobierno Provincial, sumado a lo que consideraron un "ninguneo a los laburantes".

Dentro del Municipio mantuvo un extenso diálogo con representantes sindicales de AMSAFE, de ATE y con propietarios de Jardines Maternales, los que se encuentran cerrados desde el inicio de la pandemia y que no fueron alcanzados por ninguno de los planes de asistencia.

Luego se desarrolló el acto protocolar de entrega de fondos a localidades del departamento Caseros, mientras que los trabajadores continuaban esperando el contacto con el Gobernador. Como para calmar los ánimos y bajar las ansiedades, integrantes del equipo de Gobierno, se acercaron a los manifestantes y prometieron que finalizado el acto, Perotti se iba a acercar a saludarlos, por lo que los trabajadores continuaron aguardando, más allá de las casi cuatro horas de espera bajo las intensas temperaturas de la tarde de este viernes.

Pasadas las 19 horas, alguien se acercó a informarles que el gobernador se había retirado. Los trabajadores no creían en esta información, debido a que los dos ingresos al Palacio Municipal se encuentran sobre calle Casado, frente a donde estaban ubicados, pero lamentablemente para ellos, Perotti se había retirado por una puerta que nunca se utiliza, ubicada sobre calle Buenos Aires, en la zona de la sección Tránsito y Licencia de Conducir de la Municipalidad.

Se fue. Por la puerta de atrás. No se acercó a los trabajadores, que a esa hora ya eran solo poco más de diez docentes. No los escuchó. Les dio la espalda. Como hace casi desde el inicio de su gestión, aunque esta vez, en vivo y en directo.

A la bronca acumulada por las políticas salariales que sufren y el escaso apoyo en este año tan particular, los trabajadores tuvieron que sumarle este desaire del hombre que maneja los destinos de todos los santafesinos. Y como decían en el lugar: "Hay algo peor. Todavía faltan tres años".

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